TOCINA ALREDEDOR DE 1936 (CONCURSO "RECUERDOS DE NUESTRO PUEBLO")

A muchos de nuestros antecesores, la vida les condujo a vivir la triste época de la Guerra Civil. Por su protección, eran aislados muy a menudo a cortijos alojados en otros pueblos, como a Guadajoz. Las bestias les ayudaban a mantenerse vivo. Como ejemplo de lo anterior tenemos a las cabras, de donde sacaban, sobre todo para vender, quesos; de la vaca, leche; sacaban provecho a la carne cocinada de perros y gatos... Por la supervivencia, se valían de todo para fabricar lo que necesitaban: el pan era fabricado de maíz.

El padre de familia se despedía de ésta debido a la guerra, cuestión que nadie se hacía, ya que todos los cabezas de familia tenían que asistir a la misma. Allí en la guerra se jugaban la vida, sin saber si quiera si iban o no a volver.

Pocas personas eran las cultas en aquellos entonces, debido a la pobreza surgida en anteriores tiempos, aunque también debido a que, debido a la guerra, se hacía casi imposible poder enseñar. Eso explica el analfabetismo hayado en la mayor parte de Tocina, no queriendo decir que ésta fuese analfabeta.

Del tema anterior me resulta curiosa una historia en la que el protagonista es el padre de mi tía-abuela Isabel, que dice así:

''Un señor tan culto como el que más, de los que pocos se conservan hoy en día, vivía en Tocina. Era tan listo que los estudiantes universitarios eran preguntas para él. Éstos obtenían sus fantásticas y casi únicas respuestas con las cuales intentarían ganarse la vida. Leía mucho; incluso se ponía a leer el diccionario de la RAE, cosa que le gustaba ya que así aprendería los significados de las palabras.

Un día vinieron a su casa dos soldados, pertenecientes a la Guerra Civil, los cuales se llevaron al padre de mi tía-abuela arrestado. Al igual que a muchos inocentes, la gran mayoría analfabetos, se lo llevaron a una estancia de dos años en la cárcel de Granada, a la espera del juicio en el que a él y a los demás presos inocentes de guerra le condenarían a muerte.

Cuando llegó el juicio, este hombre, cuyo nombre no se me permite anunciarlo públicamente, fue sentado donde siempre se sitúa al acusado y a sus abogados. Este hombre no quiso la ayuda judicial de ningún abogado, ya que él mismo se valía para su defensa personal debido a su sabiduría. Lo sentaron en la silla de acusados y el fiscal le dio un impreso en el cual ponía las peores cosas que una persona podía hacer, todo ello para condenarlo a muerte. Le pidieron que firmara pero, mientras lo hacían, este hombre estuvo leyendo lo que ponía el papel. Hay que decir que se esperaba que los condenados a muerte era de esperar que fueran analfabetos. Cuando le dijo el fiscal a éste que firmara le respondió al fiscal:

- ¿Usted firmaría algo donde pone hechos que nunca han sido efectuados por usted?

- No.- Respondió el fiscal.

- Pues eso mismo me pasa a mí.

Eso es lo que hizo que la condena a muerte fuera en vano, ya que no murió y volvió a su casa''.

La policía estaba siempre y en todo momento y lugar protegiendo al pueblo de Tocina y de Los Rosales. Su forma para la defensa y ataque se basaba en circular por túneles subterráneos que tenían sus salidas y entrantes por los pozos del pueblo de Tocina.

Aunque duro que sonase, debido a la ausencia del cabeza de familia, niños y niñas tenían que trabajar para ganar algo con lo que poder alimentar a la familia.

De tanta pobreza, había incluso personas (niños) que si se encontraban una cabeza de una sardina, por ejemplo, en la calle, se la comían.

Los constituyentes a esta época no tenemos ni idea de todo lo que pasaron allá entonces, lo cual hace que, si tenemos un poquito de sentido común, podamos reflexionar y aprovechar lo que tenemos hoy en día.

Personas, como mi abuela, no pudieron ir a la escuela, pero sólo del hecho de ver a sus hijos como estudiaban, ha podido aprender lo básico, cosa que hoy refuerza con las clases para las personas de la tercera edad.

Hoy no tenemos la obligación que antes tenían de ir a la mili; ni tampoco la obligación (o la única opción) de viajar para trabajar al extranjero, estando lejos de tu familia mucho tiempo. En esto hay personas que ahora verdaderamente no pueden aprovechar nada ya que están en un mundo de pobreza y malestar.
Por: Manuel García Arroyo
(Este trabajo ha participado en el concurso Recuerdos de Nuestro Pueblo organizado por Guadalinfo Tocina en colaboración con el Instituto Ramón y Cajal)
[ Ajouter un commentaire ] [ Aucun commentaire ]

# Posté le mardi 18 mars 2008 08:15

LA DURA POSGUERRA (CONCURSO "RECUERDOS DE NUESTRO PUEBLO")

LA DURA POSGUERRA (CONCURSO "RECUERDOS DE NUESTRO PUEBLO")
Cuando yo tenía dos años murió mi padre, se quedó mi madre viuda con cinco hijos, sin paga de ninguna clase. Éramos cinco hermanos, yo era la mas pequeña de ellos. Mi hermano mayor tenía, 18 años. Corría el año 1936. Se lo llevaron a la guerra y nos quedamos sin tener quien nos diera alimento.
Mi madre trabajaba en las limpiando casas y hacía horas extras. Uno de los días que fue mi madre a trabajar se llevó a una de mis hermanas mas pequeñas. Mi hermana cogió una bala, la estrujó con una piedra y se voló los dedos de la mano derecha. Mi madre tuvo que estar en el hospital con ella seis meses.
Los demás quedamos durante esos meses a expensas de lo que las vecinas querían darnos; aunque ellas estaban igual de mal que nosotros.
Cuando vino mi madre estábamos refugiados en casa de una vecina, pasamos muchísima hambre, nos acostábamos muchas noches sin cenar. Éramos una familia extensa, estábamos todos en la misma situación, sin nada que llevarnos a la boca. Una hermana de mi padre cuando hacía la matanza, nos invitaba a todos, y aquel día disfrutábamos de la comida que nos daba. Yo, que era la más pequeña, iba todos los días a la casa de mi tía a que me diera un pedacito de pan con mantequilla y lo repartía con mis hermanos.

Después, a los nueve años me tuve que poner a trabajar y mis hermanos también ayudaban trabajando, pero en aquellos años tampoco estábamos muy bien, porque ganábamos muy poco dinero. Como me veían que era grande, no de edad sino de cuerpo, trabajaba en los empleos más duros. Con trece años trabajé en el campo: segando habas, garbanzos, plantando pimientos, escardando remolachas...

Cuando cumplí quince años conocí a mi novio que ahora es mi marido. Con veintidós años me casé, el día 27 de mayo de 1957,y tuve siete hijos.

Mi marido emigró a Francia y juntamos con mucha fatiga para comprar una casa, al lado de la de mis padres, que costó 50.000 pesetas. A día de hoy todavía está como la compré. Dormíamos todos en la misma habitación (mi marido y mis 7 hijos)

Teníamos un jornal del campo y éramos nueve, fueron años muy duros. Después de tanto pasar, ahora que podía estar mejor, tengo dos prótesis en las rodillas; aunque vivo feliz rodeada de mis hijos y nietos.

Margarita Mota Melo Esta redacción recuerda como se vivía en esa época.
73 AÑOS
23-MARZO-1934


(Trabajo de Juanma Espinosa Paños para el concurso "Recuerdos de nuestro pueblo" organizado por el centro Guadalinfo en colaboración con el Instituto Ramón y Cajal)
[ Ajouter un commentaire ] [ Aucun commentaire ]

# Posté le mardi 18 mars 2008 08:02

EMIGRANTE DEL SUR (CONCURSO "RECUERDOS DE NUESTRO PUEBLO")

Hace mucho tiempo aquí en Tocina, vivían jóvenes esposos en un lugar apartado y rústico. Tenían una hija y ambos se amaban de todo corazón, ellos , tuvieron que abandonarla, con sus tíos, para trabajar y poder salir adelante.

Se fueron a la ciudad después, de allí su marido se separó de ella para irse a trabajar a Francia y allí ganar algo más de dinero.

Él trabajaba allí, en la remolacha y ella cosiendo. Al cabo de unos años, en los que se estuvieron mandando cartas todos los días, habían ganado algo más de dinero, volvieron a su casa en Tocina. La mujer volvió 3 días antes para hablar con su hija y planear una sorpresa para su padre.

Cuando su padre llegó a los tres días, le sorprendieron preparando una cena, y comieron hasta hartarse. Ellas dos se llevaron también una gran alegría al ver a su padre y su marido llegó a casa sano y salvo.

Él se llevó todo ese día contándole cosas extraordinarias de su viaje, de lo que había visto en Francia y siguieron siendo como al principio una Familia Feliz.

Trabajo presentado por Rosa María Arroyo.

(Este trabajo ha participado en el concurso Recuerdos de Nuestro Pueblo organizado por Guadalinfo Tocina en colaboración con el Instituto Ramón y Cajal)
[ Ajouter un commentaire ] [ Aucun commentaire ]

# Posté le mardi 18 mars 2008 07:33

Modifié le mercredi 19 mars 2008 07:27

12 HERMANOS

12 HERMANOS
Nací en el seno de una familia numerosa. Mis padres emigraron desde Granada y Almería hasta La Fuente de El Mocho, de ahí nos viene el apodo (“los mochos”).
Allí nacieron 5 de mis hermanos, los mayores: Francisco (vive hoy en calle Clavel), Manuela (reside en Marismillas), Dolores (“Chacha”, q.e.p.d.),Antonio, que vive en la casa donde nacimos el resto: calle Manuel Barrales(actualmente llamada Juan Ramón Jiménez). A esta casa se mudaron mis padres en el año 1944.
Allí nacimos por este orden Julio(reside en Sevilla), Diego (C/Sánchez Albornoz,Tocina), Pepe (Avda. Sevilla de Los Rosales) , Rosi (Madrid), Ángeles (C/ Guillén Serrano, Los Rosales),ésta que escribe (Isabel, residente en calle Hnos. Becquer de Tocina) y Conchi, que también vive en Adva. de Sevilla en la casa donde nos criamos los 12 hermanos tras dejar Manuel Barrales . Era una casa tan grande que actualmente está dividida en dos, donde viven mis hermanos Conchi y Pepe.
Tengo muchos recuerdos de pequeña: la casa de la calle Manuel Barrales era también grande, partida en dos, en una los animales y en la otra nosotros. En la parte donde vivíamos, en la cocina, había en el techo barras donde se colgaban los chorizos y morcillas, una despensa muy grande donde se metían los cajones de madera con el tocino, sal y los jamones de la matanza, tinajas para guardar las costillas en manteca. Los fregaderos eran de barro, la hornilla de carbón.
Matábamos al año de dos a tres cochinos de una vez. El matarife era mi tío Julio, que ejercía su profesión en el matadero municipal.
En la pared del salón, en una repisa de madera, estaba el radio donde todos los domingos se reunían mis hermanas y amigas. Era la única diversión que había: bailaban alrededor de la radio, jugaban a la escoba...
A la hora de comer era difícil comer todos juntos, porque los mayores trabajaban en el campo y a veces comían allí. Mis recuerdos de niña son muy felices, con tantos hermanos a penas teníamos juguetes, pero con lo poco que teníamos nos llevábamos todo el día jugando .Teníamos el hula- hop, ,trincarro ,cromos, yo-yo...
El trincarro lo hacíamos de papel, las fichas eran botones, Jugábamos al pillar ,cuando veíamos un
“zapatero” (libélula) volando corríamos hasta cogerlo, le amarrábamos un hilo, nos hacíamos un nudo en la muñeca y... ¡a correr! Otro de los juegos favoritos era el pincho o el truco. Había otro juego que no recuerdo el nombre: se coge cinco chinas, se tiran hacia arriba y antes de que caigan se atrapa una, hasta coger las cinco.
Como sabéis las calles no estaban asfaltadas, eran de tierra. Cuando llovía se hacían agujeros y nos poníamos las botas katiuskas, nos metíamos en los charcos nos poníamos chorreando. Esos para nosotros eran los juegos de pequeña.
Estuvimos en la escuela de don Emilio que estaba en la calle Manuel Barrales. Digo “estuvimos” porque pasamos por ella casi todos mis hermanos. Era una clase única de niños y niñas de distintas edades. Nos costaba 20 pesetas al mes a cada uno. A los 9 años pasé al colegio donde hoy está el consultorio de Los Rosales, luego dos años en el colegio de Las Arenas y después 2 más, hasta los 14 años,en el Menéndez Pidal del centro, que lo estrenamos nosotros. Me gustaba la escuela pero me dominaba el juego.
Recuerdo la boda de mi hermana la mayor que se llama Manuela. Yo tenía unos 5 años se celebró en mi casa. No sé si habrá otras familias con 12 hermanos en Tocina o Los Rosales, yo no tengo conocimiento,en la mía quedamos 11 y estamos tan unidos como nuestros padres nos educaron. Fui tía a los 4 años de mi tercera hermana. Cuatro de mis hermanos emigraron a Francia ,venían todos los años de vacaciones, estábamos deseando que llegara agosto para juntar a toda la familia. Recuerdo con nostalgia aquellas reuniones de todas la familia unida.

# Posté le mercredi 12 mars 2008 07:28

LA FERIA DE HACE ALGUNOS AÑOS

LA FERIA DE HACE ALGUNOS AÑOS
Recuerdo la feria de hace algunos años, por supuesto en el paseo, aún tenía el bar José el de Estela
con una gran terraza donde ahora esta la librería de su hija María Dolores y mis padres nos llevaban allí para que comiéramos y luego nos llevaban a los cacharritos a pasearnos.
También recuerdo que se elegía reina y damas para la feria, el jueves de feria era el primer día
y entonces era la coronación. Estaba muy bonito ver llegar a las reinas mayor e infantil con sus damas y los acompañantes y después la coronación en el paseo. Seguidamente se los llevaban a la caseta municipal y les daban un refrigerio, la foto que acompaño es de 1973 en la que yo fui dama infantil (la que aparece en la foto con traje rosa). Aquel año me divertí mucho. Recuerdo que la reina infantil fue Mari Carmen Merino, esta niña se fue poco después del pueblo, creo que a Cantillana.
La reina mayor no recuerdo quien era. Después yo misma fui candidata pero a mi padre eso de que todo el mundo estuviera pendiente de mí no le gustaba y no me dejó presentarme.
La verdad pienso que eso se debería recuperar porque da belleza y grandeza a la feria. En otros pueblos (Villanueva por ejemplo) aún se mantiene.
[ Ajouter un commentaire ] [ Aucun commentaire ]

# Posté le mercredi 05 mars 2008 14:14